Mastografía: cuándo hacerla y qué esperar

La mastografía utiliza rayos X de baja dosis para buscar cambios que todavía pueden ser demasiado pequeños para sentirse. Saber si tu estudio es de detección o diagnóstico ayuda a entender qué esperar.

Revisión editorial y de fuentes: 10 de agosto de 202612 min de lectura
40–69 añosDetección cada dos años en la orientación pública mexicana
Cualquier edadEvaluación diagnóstica cuando existe un síntoma o hallazgo
SiempreConservar informe e imágenes para comparar estudios

En México, la recomendación pública indica mastografía cada dos años entre los 40 y 69 años para mujeres sin síntomas.

Un síntoma o resultado previo anormal requiere una ruta diagnóstica, sin importar la edad.

Llevar estudios anteriores permite comparar cambios a través del tiempo.

Dos tipos de mastografía

La mastografía de detección se realiza cuando no existe un síntoma y busca identificar hallazgos antes de que puedan palparse. La norma mexicana NOM-041-SSA2-2011 y la información pública de la Secretaría de Salud establecen una periodicidad de dos años para mujeres de 40 a 69 años.

La mastografía diagnóstica responde a una pregunta concreta: un bulto, secreción, cambio de piel, dolor focal, una zona vista en otro estudio o un resultado que necesita imágenes adicionales. Puede incluir más proyecciones y complementarse con ultrasonido.

Cómo decidir cuándo realizarla

Para mujeres de 40 a 69 años sin síntomas, la orientación nacional indica una mastografía cada dos años. El momento puede cambiar si existen antecedentes personales de cáncer o lesiones de riesgo, una variante genética hereditaria, radioterapia previa en tórax, densidad mamaria u otros factores clínicos.

Después de los 69 años, la decisión se individualiza con el servicio de salud considerando estado general, estudios previos y beneficios esperados. Antes de los 40 años, la mastografía puede indicarse como parte de una evaluación diagnóstica o de una estrategia de alto riesgo; no debe descartarse únicamente por la edad.

Preparación antes de la cita

Al agendar, informa si estás embarazada, podrías estarlo, estás lactando, tienes implantes, una cirugía reciente o un cambio específico. Pregunta si el centro cuenta con tus estudios anteriores o si debes llevarlos en formato físico o digital.

El día del estudio usa ropa de dos piezas y evita desodorante, talco, crema, perfume o ungüentos en pecho y axilas. Algunas partículas pueden verse en la imagen. Si tus mamas suelen estar sensibles, elegir una fecha posterior al periodo puede hacer la compresión más tolerable, aunque no siempre es posible ni necesario.

  • Identificación y orden médica si el centro la solicita.
  • Informes e imágenes anteriores, no sólo el texto del resultado.
  • Lista de cirugías, biopsias, implantes y antecedentes relevantes.
  • Ubicación de cualquier bulto, dolor o cambio que hayas notado.

Qué ocurre durante el estudio

Una técnica coloca cada mama sobre la placa del equipo y aplica compresión durante unos segundos. La compresión separa el tejido, reduce movimiento y permite obtener una imagen con menor dosis. Se toman varias proyecciones; pueden ser necesarias imágenes adicionales según la anatomía o la calidad técnica.

La presión puede resultar incómoda. Comunica dolor intenso, limitación de movimiento o una cirugía reciente para que el personal adapte la colocación cuando sea posible. Tener implantes no impide el estudio, pero requiere proyecciones y técnica específicas.

Qué debe contener el resultado

El informe describe el tejido mamario, los hallazgos, la comparación con estudios previos y una categoría BI-RADS. Esa categoría resume la interpretación y orienta el siguiente paso. Un BI-RADS 0 significa que el estudio está incompleto y necesita imágenes o comparaciones; no equivale a cáncer.

Antes de salir, pregunta cuándo recibirás el informe, quién lo explicará y cómo se programará el seguimiento si hace falta. Conserva tanto el reporte como las imágenes para futuras comparaciones.

  • ¿Cuál es mi categoría BI-RADS?
  • ¿Se comparó con mis estudios anteriores?
  • ¿Necesito imágenes adicionales o ultrasonido?
  • ¿En qué plazo debo realizar el siguiente paso?
  • ¿Cómo obtengo una copia completa del estudio?

Beneficios y límites de la mastografía

La mastografía es la herramienta principal de detección poblacional porque puede encontrar cambios antes de que produzcan síntomas. También puede generar falsos positivos, pasar por alto algunos cánceres o identificar lesiones que requieren pruebas adicionales para conocer su importancia.

La densidad mamaria puede dificultar la interpretación. El resultado debe integrarse con síntomas, antecedentes y exploración. Ante un cambio nuevo, consulta aunque tu mastografía reciente haya sido negativa.

Preguntas frecuentes

¿La mastografía duele?

La compresión puede causar molestia y dura pocos segundos por imagen. Comunica cualquier dolor intenso para que la técnica ajuste la posición dentro de lo posible.

¿La radiación es peligrosa?

La mastografía utiliza una dosis baja de rayos X. En las edades y situaciones indicadas, el beneficio de detectar cambios supera el riesgo pequeño asociado con la exposición.

¿Puedo hacerme el estudio con implantes?

Sí. Informa al centro al agendar para que utilice las proyecciones específicas y, de ser posible, acude a una unidad con experiencia en implantes.

¿El ultrasonido puede reemplazarla?

El ultrasonido responde preguntas distintas y suele complementar la mastografía. No es un sustituto universal del tamizaje mamográfico.

Fuentes y referencias

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